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viernes, 27 de abril de 2012

Tapa de la semana #4

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sábado, 14 de abril de 2012

Tapa de la semana #3

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miércoles, 11 de abril de 2012

Tapa de la semana #2

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martes, 3 de abril de 2012

Las limitaciones

Culminado el partido de ayer, preponderaban dos comentarios desde el sentido común y la calentura: que Boca había ganado con suerte, convirtiendo de arranque y a la segunda, y que contra los mufas que llenan la cancha contra los grandes y terminan nerviosos y puteantes, no se puede. Bueno, la segunda situación genera fastidio pero no es responsable en modo alguno. En cuanto a la primera, merece un mejor análisis para no caer en los lugares comunes que insisten con hablar mal de un campeón que llegó al título con varios puntos y fechas de sobra y un invicto envidiado por muchos defensores de la inspiración.

Porque Boca no ganó en modo alguno de casualidad. Planteó exactamente el partido que jugó, defendiendo con cuatro más Somoza y con la línea media bien ordenada y solidaria, paradita en mitad de cancha y saliendo rápido de contra, para aprovechar el aguante del uruguayo Silva con pelotazos y la salida de los rapiditos de Boca, suplentes en el Xeneize y titulares hasta en Europa.
La propuesta del equipo de La Ribera fue de esas que cuando se empata o se gana apenas se etiquetan de pijoteras, pero ayer se vio que cuando las cosas salen y los jugadores se convencen, sale perfecto: la salida de Riquelme, también la de un Clemente que desordena, le sirvió al equipo para descomprimir y para intentar un planteo más sólido, y a Boquita entonces le salió, exactamente y también perfectamente (se encontró en ventaja en la primera, desconcentración y error de una defensa con muchos problemas cuando le mueven la pelota de costado a costado; y con un gol arriba, los espacios para la contra aparecieron naturalmente, ayudados por un desorden generalizado defensivo y un medio sin quite ni retroceso). Boca hizo lo que quiso hacer. Y en el mismo movimiento, no dejó hacer a Estudiantes, que cayó en su trampa mansito. Boca desnudó las limitaciones del Pincha.