El Club Estudiantes de La Plata enfrentará mañana a las 17:00 hs Argentinos Jrs. por la Fecha 15 del Torneo Inicial 2012 en el Estadio Diego Armando Maradona. Con arbitraje de Néstor Pitana, el Pincha buscará reafirmar el triunfo del otro día en un estadio donde recién este año pudo cortar una racha de varios años sin poder vencer a ese rival (en el 2010 había ganado pero contra Chacarita). Los que no puedan ir hasta La Paternal tendrá la posibilidad de verlo por Canal 9 (FÚTBOL PARA TODOS).
lunes, 12 de noviembre de 2012
Un terreno siempre complicado.
El Club Estudiantes de La Plata enfrentará mañana a las 17:00 hs Argentinos Jrs. por la Fecha 15 del Torneo Inicial 2012 en el Estadio Diego Armando Maradona. Con arbitraje de Néstor Pitana, el Pincha buscará reafirmar el triunfo del otro día en un estadio donde recién este año pudo cortar una racha de varios años sin poder vencer a ese rival (en el 2010 había ganado pero contra Chacarita). Los que no puedan ir hasta La Paternal tendrá la posibilidad de verlo por Canal 9 (FÚTBOL PARA TODOS).
Contra los murmullos a Román Martínez
Román Martínez sufre al hincha de manual. Al parecer algunos creyeron que llegaba el sustituto de Verón, y subidos a la nube del “bombo” no pudieron soportar después la frustración al ver en la cancha a un jugador lejos de la brillante conducción del ex capitán. El ex Tigre llegó con demasiado cartel, y la decepción, ante tanta propaganda, fue inevitable: el hincha sigue dulce como si Estudiantes no hubiese entrado hace un par de años en una complicada meseta entre el recambio y los manotazos que intentan una resurrección que, a base de golpes de mercado consistentemente desacertados, sigue sin darse.

Entonces, lo que paga Martínez no es su nivel que, lejos de ser malo, transita por los mismos carriles que los del resto del equipo: intermitente, lo de Román se entiende mucho más si tenemos en cuenta que se trata de un puesto creativo que tiende a las lagunas (quien sostenga 45 minutos el quiebre constante de las defensas rivales será un crack y estará en Europa) y, claro, que es un jugador en pleno proceso de adaptación a sus compañeros y a un club que, para colmo, no brinda una base estable de esas que facilitan la aclimatación. Martínez rinde a veces por encima y a veces por debajo del resto, pero lejos de dar lástima ha brindado varias muestras ya de su pegada, de su llegada al área y de su facilidad para encontrar huecos para filtrar pases: abrió su historia en el arco con el Pincha ante San Lorenzo; un gol de 9 del jugador había permitido el triunfo pincha ante Arsenal; con Quilmes fue él quien abrió la cuenta de un partido que debió terminar 1-0, pero por esas cosas del fútbol terminó terminando 2-1. El sábado, con su seco zapatazo marca Martínez, cuarto gol con la albirroja, solucionó un partido que venía muy cuesta arriba. Es el goleador del Pincha junto a Duvan Zapata.
¿Por qué, entonces, el ensañamiento con Román Martínez? La respuesta es, sencillamente, por ser el nuevo. Edificado durante el mercado de invierno como el mesías, el salvador y otros rótulos siempre nocivos, paga ahora los platos rotos de una nueva temporada que arrancó con pretensiones poco realistas. Los hinchas lo murmullan porque no pueden chiflar a otros experimentados del plantel, blindados por años de gloria. Naturalmente, además, los hinchas prefieren a los jugadores del club como Iberbia o Núñez, y protegen a los chicos. Así que Martínez queda marcado como el responsable. Siempre en la derrota, nunca en la victoria. Ayer se regaló un golazo en el momento exacto en que empezaba a ser superado por el nerviosismo.
El hincha de Estudiantes es uno de los más sabedores y desmitificadores del fútbol. Sin embargo, sufre de visceral odio por la tibieza, y algunos jugadores juegan a un ritmo desacelerado que nubla la percepción del hombre de tablón: en seguida el pincharrata le endilga a ese tipo de jugadores el dañino mote de pechofrío, piden el cambio aunque más no sea por su sobrino que juega en infantiles y murmuran frustrados ante cada pase errado. Sólo los grandes jugadores exquisitos, esos que además de técnica poseen un carácter fuerte, sobreviven al hostigamiento. Román Martínez, de grandísima técnica y tranco creado para ser puteado, posee una mentalidad centrada que promete en algún futuro pedido de disculpas de parte de la grey pincharrata. En este apresuramiento el hincha de Estudiantes, único en su desmitificador conocimiento del deporte, se parece al resto de las hinchadas, nerviosas y rápidas para la puteada.
Entonces, lo que paga Martínez no es su nivel que, lejos de ser malo, transita por los mismos carriles que los del resto del equipo: intermitente, lo de Román se entiende mucho más si tenemos en cuenta que se trata de un puesto creativo que tiende a las lagunas (quien sostenga 45 minutos el quiebre constante de las defensas rivales será un crack y estará en Europa) y, claro, que es un jugador en pleno proceso de adaptación a sus compañeros y a un club que, para colmo, no brinda una base estable de esas que facilitan la aclimatación. Martínez rinde a veces por encima y a veces por debajo del resto, pero lejos de dar lástima ha brindado varias muestras ya de su pegada, de su llegada al área y de su facilidad para encontrar huecos para filtrar pases: abrió su historia en el arco con el Pincha ante San Lorenzo; un gol de 9 del jugador había permitido el triunfo pincha ante Arsenal; con Quilmes fue él quien abrió la cuenta de un partido que debió terminar 1-0, pero por esas cosas del fútbol terminó terminando 2-1. El sábado, con su seco zapatazo marca Martínez, cuarto gol con la albirroja, solucionó un partido que venía muy cuesta arriba. Es el goleador del Pincha junto a Duvan Zapata.
¿Por qué, entonces, el ensañamiento con Román Martínez? La respuesta es, sencillamente, por ser el nuevo. Edificado durante el mercado de invierno como el mesías, el salvador y otros rótulos siempre nocivos, paga ahora los platos rotos de una nueva temporada que arrancó con pretensiones poco realistas. Los hinchas lo murmullan porque no pueden chiflar a otros experimentados del plantel, blindados por años de gloria. Naturalmente, además, los hinchas prefieren a los jugadores del club como Iberbia o Núñez, y protegen a los chicos. Así que Martínez queda marcado como el responsable. Siempre en la derrota, nunca en la victoria. Ayer se regaló un golazo en el momento exacto en que empezaba a ser superado por el nerviosismo.
El hincha de Estudiantes es uno de los más sabedores y desmitificadores del fútbol. Sin embargo, sufre de visceral odio por la tibieza, y algunos jugadores juegan a un ritmo desacelerado que nubla la percepción del hombre de tablón: en seguida el pincharrata le endilga a ese tipo de jugadores el dañino mote de pechofrío, piden el cambio aunque más no sea por su sobrino que juega en infantiles y murmuran frustrados ante cada pase errado. Sólo los grandes jugadores exquisitos, esos que además de técnica poseen un carácter fuerte, sobreviven al hostigamiento. Román Martínez, de grandísima técnica y tranco creado para ser puteado, posee una mentalidad centrada que promete en algún futuro pedido de disculpas de parte de la grey pincharrata. En este apresuramiento el hincha de Estudiantes, único en su desmitificador conocimiento del deporte, se parece al resto de las hinchadas, nerviosas y rápidas para la puteada.
domingo, 11 de noviembre de 2012
La tapa de la semana (regresa) "Crema a la Colombiana"
Estudiantes vencio a Rafaela 3 a 1 y Duvan una vez mas brillo y deja el interrogante abierto, para algunos, no es hora de ser titular?
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Gano pero no gusto
Esto uno supone que le vendría muy bien a Estudiantes, o sea irse al descanso consiguiendo el empate y pensar que tenia todo el segundo tiempo para recomponer su imagen.
El segundo tiempo comenzó igual de mal como el primer tiempo, salvo una ráfaga de un par de minutos entre los 5 y 10 donde tuvieron una chance cada uno. El mediocampo de Estudiantes seguía desaparecido, no gravitaba el Pampa y desaparecido Román Martínez, Núñez arrancaba bien y terminaba mal, solo era Zapata contra todos. Se iba consumiendo el segundo tiempo y Estudiantes seguía sin ideas y Rafaela aguantaba y esperaba agazapado su chance cuando a los 27 rompió la monotonía el golazo de Román Martínez a la salida de un lateral mal despejado por la defensa de Rafaela.
Uno pensaba que el gol tranquilizaría a Estudiantes pero como viene ocurriendo en partidos anteriores, se retrasa, deja agrandar al rival, no acelera ante las oportunidades/Ventajas que le da el rival, cae el un toqueteo peligroso pero a comparación de otros partidos esta vez tuvo a Zapata en una noche iluminada y entre el y la complicidad del arquero Sara llego el 3º y esta vez si pudo cerrar un partido a su favor sin ser un gran dominador sobre su rival.
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sábado, 10 de noviembre de 2012
¡Zapatazos!
Ganar, el único objetivo.
miércoles, 7 de noviembre de 2012
Cagna cambia de esquema, va con un 4-1-4-1.
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